Lic. David Silva Jimenez

Director Centro Educativo Maranatha
Autorizado por el Ministerio de Educación Resolución 653-2005AF

Conócenos


El Centro Educativo, también es la respuesta al llamado de Dios. Dice la Biblia, que ¨ Jesús crecía en Sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres ¨ Por eso nuestro Modelo a seguir, es Jesús, con todos los principios y valores que nos enseño. Por supuesto que también ponemos especial atención a la formación académica de los alumnos, cumpliendo con todos los programas y requerimientos establecidos por el Ministerio de Educación que se desarrollan buscando siempre la excelencia. En este proceso, aunamos esfuerzos con los padres de familia, teniendo presente que la principal fuente para la formación de los hijos, está en el hogar.

Con este propósito establecimos también La Escuela para Padres en la que mensualmente compartimos temas de gran ayuda para la familia. VEN Y VE. Tiene la misión de velar, accionar y promover los mejores valores y los mas altos principios académicos, cívicos, morales y espirituales, promoviendo la óptima formación de los educandos que les sean encomendados.

La vía para lograrlo será un proceso de innovación permanente, utilizando herramientas de investigación y experimentación, y así como la proyección comunitaria para contribuir al mejoramiento de la calidad, la equidad y la eficiencia de la educación Guatemalteca, apegándose siempre a la Constitución Política de la República y Marco Legal Vigente.

Un enfoque singular


Nuestro compromiso es con Dios, con nuestro País, con los padres de familia y con nuestros propios estudiantes.

El Centro Educativo Maranatha surge con el firme propósito de participar activamente en la formación integral de la niñez y juventud de nuestro país, con plena conciencia de que sin educación no hay desarrollo cultural, ni social ni económico, por lo que es necesario coadyuvar con los esfuerzos emprendidos por el Ministerio de Educación para que se logre cubrir el cien por ciento de la demanda educativa, en cada uno de sus niveles, dando prioridad a la calidad requerida para formar profesionales de éxito.

Juan Jacobo Rousseau, primer pedagogo en demostrar el principio de diferenciación por edad para educar, hizo claramente la diferencia entre la mente del niño y la del adulto, reconociendo a la infancia como una edad propia, estableciendo la frase: Buscan siempre al hombre en el niño, sin pensar en lo que éste es antes de ser hombre".